
Para ser un artista son requisitos fundamentales dos cosas, el talento y la actitud. El talento es necesario porque es el único medio valido para demostrar facultad y capacidad creadora. La actitud, en el artista, es la disposición del individuo a aceptar su talento sin importar el costo. Siempre este costo será una vida llena de miseria e ingratitudes en vida, recompensadas después de muerto por toda la fama y el oro de la tierra. De todos estos dignos representantes, del artista con actitud y talento, Nicolas de Staël esta entre los cinco mejores.

El Baron Nicolaï Vladimirovitch Staël von Holstein, nace en San Petersburgo dentro de una familia aristocrática tres años antes de la revolución rusa, lo cual obliga a la familia a exiliarse en Polonia. Ahí mueren sus padres y un joven Nicolas termina viviendo con una pareja rusa en Bruselas. Bélgica es el país que lo acoge y en el cual empieza sus estudios de Arte en la Academia Real de Bellas Artes.
En Bruselas realiza su primera exposición en la Galería Dietrich et Cie en 1936. En 1939 se alista en la Legión Extranjera partiendo a África. A los 26 años es un artista hecho y derecho que vive bajo constantes penurias económicas, su pareja Jeanine Guillou, también pintora que modeló para varias de sus pinturas, durante su periodo en Marruecos, muere producto de la pobreza en que viven.

Empezando la década de los 40 hasta la mitad de los 50 crea casi toda su obra pictórica, unos mil cuadros. Obras hechas hasta con sabanas por carecer de dinero para comprar tela. Esto es una clara demostración de la actitud del artista, el perder la pareja y hasta las sabanas por alimentar su talento.

En 1944, tras su llegada a Paris, La Galería de Jeanne Bucher aceptó exponer sus cuadros. La galerista demostró audacia y gran valentía al exponer la obra de un artista ruso en la Francia ocupada por los nazis que consideraban la pintura abstracta como arte degenerado. Todos los artistas de avanzada tienen una deuda con esta Galería, fue la que expuso obras de: Ernst, Giacometti, Gris, Kandinsky, Klee, Laurens, Léger, Masson, Miró y Picasso, desde sus comienzos.

En sus años parisinos rompe con la tradición clásica figurativa creando sus obras con una técnica abstracta radical, con pinceladas espontáneas, goteos y manchas de pintura directos del tubo. Este estilo de pintura abstracta fue bautizado en 1950, por el crítico francés Michel Seuphor como Tachismo, derivación de la palabra francesa “Tache” que significa Mancha. Este estilo se desarrolló en la década de los cuarenta y se considera la respuesta europea al expresionismo abstracto estadounidense.

Debido a esta cercanía, quizás, tuvo una muy buena acogida por parte del mercado estadounidense e inglés, dejando a los europeos continentales más incrédulos, en los principios de la década de los cincuenta.

Mientras pintaba Le gran Concert, se suicido el 16 de marzo de 1955, dejándola inacabada. El detonante de esto fue un critico de arte que calificó despectivamente su obra, claro que de Staël presentaba un cuadro agudo de depresión y angustia.



Comentarios recientes