
Al nombrar la palabra Remington evocamos el Oeste norteamericano, la añoranza viene a través del recuerdo que tenemos de los famosos revólveres, como asociaríamos “Colt” con esa cultura de indios, diligencias, duelos y asaltos a bancos. Frederic Remington poco estuvo en ese salvaje Oeste, de hecho apenas lo conoció, su vida transcurrió al otro extremo de la nación norteamericana, en Nueva York para ser más exactos.

Remington detestaba como utilizaban la pintura las Galerías y los críticos de arte, detestaba el esnobismo implícito de exposiciones e inauguraciones. Prefirió, cual niño, pintar y esculpir temas relacionados con algo tan trivial y poco “artístico” como los Cowboys, Indios, Caballos y Soldados.

Con la influencia de un tío logró publicar en Harper´s Weekly sus obras del Oeste; corría el año 1882 cuando Remington comenzó su relación con el famoso Semanario, que lo mandó a encontrar a Gerónimo, algo que nunca sucedió, por supuesto.

Irónicamente los críticos dijeron que sus dibujos eran poco naturales y primitivos, bastante injusto para un hombre que dibujó con exquisita técnica ese ambiente del Oeste.

Trabajó para el magnate periodístico William Randolph Hearst durante la guerra de Cuba, en 1897. Se dice que al no ver señal de ningún enfrentamiento le mandó un telegrama a Hearst solicitándole permiso de volver a casa por no existir guerra. Hearst le contestó: “Usted suministre los dibujos, que yo suministraré la guerra”. Por este “aburrimiento” Remington comenzó a realizar esculturas en bronce.


Fue un maestro en el manejo de la Luz, sus escenas bajo la Luna son algo impactante, demostró toda la técnica de un pintor con un estilo a mitad de camino entre el Realismo y el Impresionismo.



Remington dibujó y pintó más de tres mil obras, que nos dejan su particular visión de la vida en el Oeste. Realizó esto de una manera tan magnífica, que nuestra imagen de ese mundo es a través de sus pinturas e ilustraciones.

En EE.UU. se le rinde homenaje pero no tanto por considerarlo un buen pintor sino más bien por ver en sus pinturas un reflejó del carácter estadounidense de finales del siglo XIX, hecho por hombres poco cultos, pero honrados, leales a sus principios, indómitos y tenaces en sus objetivos.

Para mí, Remington es un artista completo, imaginó y pintó un Oeste tan bien que será “nuestra” idea de ese mundo, y sus hombres, hasta el final.

http://www.fredericremington.org/


Gracias Arturo por el comentario.
es muy importante que gente como ustedes destaquen el arte de remington; es un artista que me ha impresionado desde niño, cuando en casa de mi padre vi una pintura de el me impacto, gracias.
Gracias Hector por el comentario, te invito a visitar: http://www.fredericremington.org/
para conocer mas su obra.
MIS RESPETOS Y ADMIRACION PARA EL GRAN PINTOR FREDERIC, ME GUSTARIA CONOCER MAS SOBRE EL Y SUS PINTURAS. SON MAGNIFICAS Y LO HACEN MAS SABIENDO Q CONOCIO MUY POCO LA VIDA DEL OESTE, GUAU.
Gracias Jesus por tu comentario.
Saludos.
El arte en Remignton no tiene precio ni encaja en juicios faltos de verdadero sentido de la cultura. Sus obras son la viva expresión de una historia concreta. Denotan su sentido critico y sensible del hecho concreto, del momento.
Querida Laura,
Me agrada que “Arte & Artistas” sea la puerta para entrar y descubrir artistas olvidados; comentarios como el tuyo y el de otros, ayudan a seguir adelante.
Un saludo.
P.S. No es una fotografía “The end of the day”.
Querido GONZALO: NO conocía a este artista. Es magnífico. LA obra que se llama “the end of day” ¿es una fotografía?, porque, si no lo es, los críticos de su época no servían ni para mirar quién viene. Crecí mirando en la tele las películas del oeste y amo a la naturaleza.
Me encantó.
Es la técnica exquisita lo que lleva a confundir sus pinturas con fotografías, una técnica que da vida sin igual a esas escenas del Oeste, escenas que son “nuestra” mirada a ese mundo salvaje e indómito.
Gracias por el comentario Fernando.
al contemplar las obras de este pintor americano descubro de donde nacieron las ideas cinematograficas de muchos directores de cine americano. remington les dejo una galeria de personajes en su vida cotidiana impagable y maravillosa. algunos de estos cuadros podrian pasar como fotografias, y como decia otro señor mas arriba, la calidad de sus escenas de noche es muy buena. hasta este cuadro del lobo lo he tenido unos dias puesto en mi ordenador como pagina principal. que bonito descubrir que en la america profunda y hasta oscura de aquellos años, un pintor como remington pintaria estas obras de arte. chapo
Hola Braun,
Sin duda catalogar a Remington de artista menor es absurdo, sólo la falta de “cultura artistica” puede explicar tal hecho, como dices.
La luz de la luna en esos personajes de Remington es algo para maravillarse.
Un saludo.
Me parecen extraordinarios estos trabajos. Solo la falta de cultura artística puede haber llevado a considerarle como un costumbrista y no un excelente pintor. Me sorprende gratamente el tratamiento nocturno de sus temas. Es la primera vez que veo tratar las noche con tanto realismo y calidad.
Para reflexionar tu tratamiento de “artista”.
Lamentablemente la imagen de Remington es casi siempre adjetivada de ilustrador, de una forma peyorativa. Sin duda es un Artista, quizás con una temática lejana a lo que puede considerarse Arte en las esferas intelectuales que por “moda” y desconocimiento tienden a preconcebir ideas de lo que es bueno y malo.
Como siempre un gusto recibir tus comentarios Roy.
que trabajos tan hermosos, no conocía a este artista ni sus obras hasta hoy. gracias.